¿A quién va dirigida la atención domiciliaria?

A las personas mayores con movilidad reducida y que necesitan ayuda. Gracias a ella la familia se siente apoyada  por la atención personal y continuada de la persona a cuidar. Ayudándolo así en todas las necesidades del día a día, ya sea para los cuidados personales de la persona, como en las tareas propias del hogar.

¿Qué es la atención domiciliaria?

Es un servicio de ayuda a domicilio ( SAD ), se engloba todo un conjunto de recursos dirigidos a prestar apoyo y cuidados en su domicilio a las personas, cuando por cualquier circunstancia dejan de ser autónomos para llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria.

Los podemos clasificar en tres ámbitos:

Servicios de atención personal

  • Higiene personal
  • Cuidado de la persona
  • Acompañamiento
  • Paseos con fines terapéuticos y sociales
  • Preparación de comidas
  • Ayuda o dar de comer
  • Compra de alimentos 
  • Control de la medicación
  • Ayudas físico-motriz y movilizaciones
  • Ayuda para levantarse y acostarse
  • Apoyo a la organización doméstica
  • Actividades de ocio dentro y fuera del domicilio

Servicios de atención del hogar

  • Mantenimiento del entorno de la persona
  • Limpieza cotidiana y general de la vivienda
  • Cuidado de la ropa 
  • Repaso y ordenación de ropa
  • Planchado de ropa
  • Lavado de ropa
  • Compras

Servicios de integración en el entorno

  1. Hacer actividades  para el mantenimiento de las facultades cognitivas
  2. Facilitar en todo momento la relación con la familia y amigos y a ser posible con los nietos, estos le darán mucha vida, además de ser un aprendizaje muy importante para el futuro de los niños.
  • Adaptaciones en la vivienda
  • Orientación y suministro de ayudas técnicas
  • Teleasistencia
  • Comidas a domicilio
  • Lavandería a domicilio
  • Servicio médico y de enfermería a domicilio
  • Fisioterapia a domicilio
  • Podología a domicilio
  • Peluquería a domicilio
  • Etc…

¿Por qué es necesaria la atención domiciliaria?

Todo para mejorar su calidad de vida, y en función de su estado de salud, adecuar los servicios necesarios, sin salir de su entorno cotidiano.

La asistencia en el domicilio permite la prolongación de la permanencia de la persona mayor en su hogar y en su entorno; y son aquellos vinculados a la atención personal y continuada de la persona mayor.

  • Si su madre o familiar, no se puede quedar solo porque usted a de salir a trabajar.
  • Si las duchas o entradas a la bañera de su familiar le son cada vez mas difíciles.
  • Si su familiar  puede tener una caída cuando usted necesita ausentarse de casa.
  • Si necesita ayuda para limpiar su casa.
  • Si el médico le ha prescrito o prohibido a su familiar que haga esfuerzos.
  • Si usted ayuda siempre a su familiar a hacer la higiene personal o hacer cambios posturales del sofá a la silla , cama etc…pero últimamente ve que cada vez le cuesta mucho mas moverlo.
  • Si su familiar ya tiene una edad avanzada y hasta ahora va haciendo las tareas del hogar, pero piensa que ya es el momento en el que precisa que le ayuden.
  • Si a su familiar le gusta explicar sus historias de antaño y usted no tiene tiempo, por todas las obligaciones del día día.

Factores a tener en cuenta antes de contratar a un cuidador

  1. Previamente definir las necesidades que tiene la persona que va a ser cuidada.
  2. Valorar el tiempo de compañía que necesita la persona.
  3. Valorar el grado de dependencia
  4. Valorar que tipo de profesional necesitamos y tipo de titulación:
  • Auxiliar de enfermería
  • Auxiliar de geriatría
  • Auxiliar de clínica
  • Persona de compañía
  • Asistenta en las tareas del hogar
  1. Comprobar las referencias antes de contratarlo.
  2. Contar con la aprobación de la persona a cuidar.

¿Cómo elegir a un buen cuidador?

  1. Ante todo debe tener vocación: tiene que gustarle trabajar con personas mayores.
  2. Debe  tener formación, principalmente cuando se trata de personas dependientes o incapacitadas.
  3. Debe tener empatía con la persona que atiende y ser respetuoso con sus hábitos.
  4. Deben tener intuición para avisar a la familia o al médico de cualquier irregularidad que detecte.

Aptitudes importantes de un cuidador

  • Tener formación.
  • Tener experiencia.
  • Vocación  (que les guste trabajar con personas mayores).
  • Tener empatía.
  • Ser honesto.
  • Ser educado.
  • Ser cariñoso.
  • Ser simpático.
  • No llevar abalorios en el caso de trabajar con personas con pieles muy delicadas. 
  • Hablar en un tono correcto.
  • Tener facilidad de comunicación con la persona a cuidar.
  • Tener respeto a su intimidad.
  • Tener respeto a sus costumbres.
  • Aceptar las críticas y los errores.
  • Saber motivar  a la persona y animarlo para que aumente su calidad de vida.
  • Observar sus reacciones, opiniones y gustos.
  • Rapidez y experiencia para atender a personas con problemas de movilidad.
  • Tener intuición para detectar y prevenir de cualquier problema.
  • Tienen que ser capaces de darse cuenta de sus cambios de humor.
  • En el caso de personas con Alzheimer saber que sus enfados, rabietas, trastornos obsesivos, cambios de humor repentinos y bruscos y cambios en su estado de ánimo, són consecuencia de su enfermedad y no por voluntad propia. (Cualquier cambio  deberán transmitirlo a sus familiares).
  • Contactar siempre con el familiar en caso de cualquier duda o emergencia.
  • Descansar las horas necesarias para un correcto rendimiento.
  • Tener los teléfonos de los familiares a mano.

NORMAS GENERALES

  • No se harán llamadas desde los teléfonos de la casa sólo en caso de emergencia o con permiso.
  • El móvil de uso personal se cogerá únicamente en horarios de descanso.
  • No se permite entrar al domicilio donde se trabaja, a personas ajenas  sin el conocimiento ni sin el permiso previo.
  • En caso de no llegar puntual se ha de avisar por teléfono.
  • La falta de asistencia al trabajo debe de estar siempre justificada con un comprobante, en caso contrario se descontará del sueldo.
  • En el caso del cese de la relación laboral se ha de avisar,  dando asimismo unos días de antelación para poder buscar a otra persona que lo sustituya.
  • Usar guantes.
  • Uñas cortadas.
  • Vestimenta apropiada.
  • No aceptar regalos.
  • No aceptar dinero.
  • Nunca pedir regalos al usuario.

Tareas de los cuidadores

Asistencia y supervisión en las actividades cotidianas de la vida diaria:

  • Ayudar en las actividades de la casa: cocinar, lavar, limpiar, planchar, etc..
  • Ayudar en el transporte fuera de domicilio: ej: acompañar al médico.
  • Ayudar en los desplazamientos dentro del domicilio.
  • Ayudar en la higiene personal: bañarse, peinarse, afeitar, maquillarse…
  • Supervisar la toma de los medicamentos.
  • Colaborar en las tareas de enfermería.
  • Ayudar en la administración del dinero.
  • Participar en actividades juntos.
  • Facilitar el mantenimiento de las aficiones de la persona.
  • Ayudarles en la comunicación con los demás cuando existen dificultades para expresarse.
  • Resolver situaciones conflictivas derivadas del cuidado: ej:(cuando están alterados o desorientados).

“La familia debe supervisar el trabajo del cuidador

y exigirle el cumplimiento de sus funciones”

 

 

 

 

 

 

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